Hoy, festividad de San Pedro y San Pablo, hemos homenajeado a una persona muy especial y querida: Raquel García Cid, una Dama como pocas, una mujer sencillamente extraordinaria. Gracias por el tiempo que nos has regalado. Te quedas con nosotros porque no queremos ni podremos olvidarte. Buen destino, Raquel.

LA MEJOR DAMA

Llegaste como agua bendecida

a un páramo que ha olvidado

maravillarse con el peregrinar de las grullas

o la algarabía de los vencejos

camino del ocaso.

 

A esta intersección entre lo bello

y lo desconocido, llegaste

con la curiosidad del iniciado,

con la luminosidad del relámpago

saltando de las nubes, a tu pecho;

con la sonrisa de astros lejanos, en la cara

y el fuego del amor por la vida

enredado a  tus cabellos.

 

Álamo por el angosto camino de la gratitud

fuiste, mujer menuda, dama admirable

e inolvidable, que a los pies de una Virgen

se siente como Ella, Ala incombustible

que canta con serena armonía

el inconfundible himno del Aire.

 

Y cuando la luna cuelgue su vientre amarillo

en los tapiales de la Base, te recordaremos,

Raquel, y tú querrás vernos

en el vuelco de alguna campana

que te llevará nuestros nombres

para rezarlos, como nosotros el tuyo

en la rosa inmarcesible de los vientos.

 

Badajoz, 24 de junio de 2023

©Antonia Cerrato Martín-Romo

La decoración floral, de mi querida amiga, Maricruz Amaya León


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