ROSA EN EL MAR
Para
Dolores Romo
No sé de dónde vino y a quién
regaló su perfume. Parecía una criatura
olvidada, a la puerta de algún refugio
con la tristeza del abandono o con la inquietante
necesidad de hablar conmigo
yo la envolví en mi nostalgia matutina
tan cerca del mar, tan innecesaria
y tan insistente,
quise saber quién la enviaba
sin tarjeta, como todas las invitaciones
de la vida. Le habían cortado las espinas
y separado de algún ramo bendecido
así las emociones que madrugan
para llegar las primeras a un corazón proclive,
la acogí, como a un náufrago
y di las gracias por las dos
al piélago azul de donde viniera.
Un canto extraño entonaron las olas
La vi como señal inequívoca de tu partida
y del cariño que nos unió, en el rosal de la
existencia.
Málaga, 8 de abril de 2024
© Antonia Cerrato
Martín-Romo


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