La revista de Sur a Sur se hace eco de mi poema ganador del XII CERTAMEN DE POESÍA NACHA, 2024, de Malpartida de Cáceres. Muy agradecida por el detalle.


 La costurera de Plasencia

(A Inés Suárez)

Con igual esmero que bordan tus manos

teje el destino sus mapas,

traza sus rutas con las alas de los pájaros

y sopla sus velas, entre el hondón de la aguja.

Crece el musgo sobre la piedra, la cigüeña

descansa de su avatar africano y el tañido de una campana

vuelca en tu oído una extraña profecía, aquí

donde el resplandor de El Dorado

hipnotiza, y aturde, y se hace inglete

para tu bastidor de rutinas.

Te crece, día a día, en el tálamo vacío,

un pez de aguas bravas, dentro del útero infecundo,

empujándote a una inconcebible hazaña

con la certeza y el coraje de lo que ha de vivir.

Así escribe de facto la ventura

sobre el pecho de los elegidos,

así los marca y los nombra, sin poder evitarlo.

Como bandera de un galeón fantasma, a través de un mar

que moriría en los ojos de Pedro,

arribaste en el libro, quién sabe si de amor

o de épica, o de ambas cosas.

En la tormenta, Cuzco te vio venir

todo el nuevo Mundo, con sus viejas miserias,

te vio venir. Llevabas la estrella del Sur entre los senos

y el fulgor de los soles placentinos, en tu frente de diosa.

Océanos de guerra se libraron en tu lecho,

espadas e intrigas entre las sábanas;

¡ay, Inés!, en duras lides curtida,

te quedaste prisionera de abrazos, de besos

azules de Atlántico, en el pulso viril de un hombre

que tanto ganó y perdió por tenerte.

Porque era tu pecho zahorí quien calmaba su sed

y acrecentaba el ansia de conquista,

tú, mujer, agua victoriosa sobre Santiago.

De ti hablaba la selva, mientras un canto mapuche

se perdía en la distancia. Un ovillo echado a rodar

hasta Chile, se enreda en la memoria

y alguien dice que mientras se abrían las puertas

del abismo, se le llevó el alma

cosido, ya por siempre, a tu nombre.

© Antonia Cerrato Martín-Romo

Comentarios

Entradas populares de este blog